Felisa Martín Bravo
La primera doctora en desafiar las ciencias físicas
Felisa fue la primera doctora en Física en España. Se especializó en el estudio de redes cristalinas con aparatos de Rayos X.
Nació en Donostia el día 11 de junio de 1898. En el año 1918 se mudó a Madrid para ingresar en la Universidad y estudiar la carrera de Ciencias Físicas. A la vez que estudiaba, dio clases en el Departamento de Ciencias del Instituto Escuela para conseguir el título de profesora de instituto. A los 24 años terminó la carrera y, tiempo después, entró en el mundo de la investigación de la mano de su tutor Blas Cabrera.
Felisa comenzó a trabajar en el Laboratorio de Investigaciones Físicas (LIF). En esta época, la presencia de mujeres en los laboratorios era poco común, de hecho, ella fue la primera mujer de este laboratorio, además de pertenecer al grupo de investigaciones Julio Palacios.
Entre 1922 y 1926, Felisa se especializó en el estudio de redes cristalinas con aparatos de Rayos X, trabajando durante el último año como ayudante en la Facultad de Ciencias. Durante su estancia en el laboratorio puso en práctica el método de desarrollo de los físicos Peter Debye y Paul Scherrer, además del método desarrollado de los Bragg. Utilizó tecnología de difracción de Rayos X para estudiar las estructuras de los óxidos de níquel y cobalto y del sulfuro de plomo. Esta investigación fue la base de su tesis presentada en 1926, que obtuvo una calificación excelente. Gracias a esto, Felisa fue la primera mujer en obtener el título de Doctora en Física. Como resultado de esa tesis, publicó un artículo único en la historia de la cristalografía, siendo la primera contribución escrita sobre este tema publicada en España, Determinación de la estructura cristalina del óxido de níquel, del oxido de cobalto y el sulfuro de plomo.
Felisa preparó sus oposiciones para acceder al Servicio Estatal de Meteorología. En el año 1929 comenzó a trabajar como ayudante, siendo la primera mujer en este ámbito y la única hasta el año 1935. A la vez que trabajaba como ayudante de meteoróloga, continuó en el Instituto de Física y Química de la Universidad de Madrid.
En 1932 ingresó en la Universidad de Cambridge con una beca ampliada. En el Laboratorio Cavendish estudió en profundidad la espectroscopia de Rayos X y trabajó en sistemas de detección atmosférica con el físico Charles Wilson. Cuando terminó su estancia en Cambridge, Felisa solicitó una beca de extensión para continuar sus estudios, pero su solicitud fue rechazada.
En 1934 se incorporó al servicio meteorológico hasta el inicio de la Guerra Civil. En 1936 con el estallido de la Guerra Civil, el servicio Meteorológico Nacional se dividió en dos por lo que Felisa, junto a otros trabajadores, fue obligada a trasladarse a Valencia. Rechazó ir y, finalmente, acabó siendo expulsada. Un año después, en 1937, se nombró a Felisa “directora accidental” del observatorio de Igueldo y, tras acabar la Guerra Civil, volvió a ingresar en el Servicio Meteorológico Nacional, dejando su cargo del observatorio a Carlos Santamaría, en 1940.
Felisa Martín fue la única mujer que trabajó en la entidad hasta 1960, centrándose en el estudio de la electricidad atmosférica.
Entre 1943 y 1954 escribió artículos con los resultados obtenidos en sus investigaciones, acabando su carrera con gran éxito y siendo una gran referencia para la ciencia y sobre todo para las mujeres científicas, falleció, finalmente, el 29 de octubre de 1979 en Estados Unidos.
BIBLIOGRAFÍA
“Felisa Martín Bravo, física”. Marta Macho Stadler. Efemérides. Recuperado de https://mujeresconciencia.com/2015/06/11/felisa-martin-bravo-fisica/
“Felisa Martín Bravo”.Real Academia de La Historia. Recuperado de https://dbe.rah.es/biografias/61270/felisa-martin-bravo
Biografía en texto y vídeo realizada por: Paula Arranz Barbadillo, Álvaro Pérez Riascos, Roberto Molinero Ausín y Andrés Ruiz Contreras del IES Valle del Arlanza de Lerma.
Tutora: Zaida Cabello Fernández.
