Rita Levi-Montalcini
La científica que cambió la historia del cerebro humano
Rita Levi-Montalcini nació en Turín el 22 de abril de 1909 y falleció el 30 de diciembre de 2012 en Roma, a sus 103 años. Sus padres, Adamo Levi, que era ingeniero eléctrico, y Adele Montalcini, que era pintora, tuvieron en total cuatro hijos: Gino, Anna, Rita y su gemela, Paola.
Rita tuvo que superar dos grandes dificultades: la mentalidad tradicional de su padre, quien pensaba que tener una carrera profesional le apartaría de sus deberes de esposa y madre. Y, por otro lado, se enfrentó a las leyes raciales que promulgó Mussolini en 1938, que prohibían el trabajo de personas judías en trabajos del estado y su acceso a universidades leyes que afectaron de lleno a Rita debido a sus orígenes judíos.
Rita se decantó por la medicina tras un suceso personal que la marcó: su antigua niñera, Giovanna, con la que tenía una estrecha relación, murió de cáncer en 1930. Esta desgracia impulsó también el apoyo de su padre en los estudios.
Ese mismo año se matriculó en la Universidad de Turín, completando la carrera de medicina en 1936, consiguiendo los máximos honores. Tras la carrera de medicina quiso especializarse en neurología y psiquiatría, pero la promulgación de las leyes de Mussolini en 1938 la obligó a abandonar la universidad.
Un año después huyó a Bélgica, donde continuó sus estudios de neurología durante un año en la Universidad de Bruselas, hasta que tuvo que escapar de nuevo en 1940 tras la invasión nazi.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Rita y su mentor, Giuseppe Levi, construyeron un laboratorio secreto en el que realizaron investigaciones sobre las células nerviosas y descubrieron la muerte celular programada. Finalmente orientó su carrera a la investigación, en vez de a la práctica médica, y avanzó en el estudio de la genética y la embriología, especializándose en el estudio de los factores genéticos en el crecimiento de las células.
Tras la Segunda Guerra Mundial, su vida cambió para bien. El biólogo Viktor Hamburger, en cuyos trabajos Rita se había apoyado para realizar sus estudios, la invitó a continuar sus investigaciones en la Washington University de Saint Louis. Allí consiguió una cátedra de zoología que mantendría hasta su retiro en 1977. Durante esos treinta años enriqueció su investigación en el estudio de la genética y la embriología.
En 1953 empezó una colaboración con Stanley Cohen, bioquímico con el que compartió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1986. Sus estudios sobre el aislamiento del factor de crecimiento nervioso, un tipo de proteína que estimula el crecimiento de las neuronas, sirvieron para entender el desarrollo del cáncer y crear tratamientos específicos para un tipo de enfermedad que, en esa época, tenía un pronóstico más complicado que en la actualidad.
Rita se dedicó a promover el acceso a la educación de los jóvenes y las mujeres, sobre todo en regiones menos favorecidas como África. Para ello creó diversas fundaciones, centros de formación y de investigación. Siempre fue una firme defensora de los derechos de las mujeres y del acceso igualitario a la educación y también se comprometió con organismos ecologistas y pacifistas. En reconocimiento a su labor social y científica fue nombrada en 2001 senadora vitalicia de Italia.
Cuando pensaba que no tendría más controversias, en los años 70 ella, junto a otros científicos promovieron, la comercialización de un fármaco que podía tener graves efectos secundarios en el sistema nervioso y fue retirado del mercado. Tras retirarse de la investigación, se dedicó plenamente a la promoción de las instituciones con las que colaboraba hasta que falleció a sus 103 años.
Rita se convirtió en una de las mujeres científicas más conocidas de la historia logrando grandes reconocimientos y superando diversas dificultades.
BIBLIOGRAFÍA
https://historia.nationalgeographic.com.es/a/rita-levi-montalcini-cientifica-que-revoluciono-neurologia_15255 – National Geographic
https://elpais.com/especiales/2018/mujeres-de-la-ciencia/rita-levi.html – El País
Biografía en texto y vídeo realizada por: Sandra Arconada Domínguez, Lucía Sánchez-Ros Cabello, Natalia Izquierdo Málaga e Irene Hernández Hontiyuelo del IES Pinar de la Rubia (Valladolid).
Tutora: Noelia Muñoz Gallego
