Rosalind Franklin
La científica que capturó el ADN
Rosalind Franklin nació el 25 de julio de 1920 en Notting Hill, Londres. Una joven muy disciplinada y con carácter fuerte, veía a su padre como una inspiración porque él mismo había estudiado ciencias. Pero, cuando quiso seguir su camino, tuvo que enfrentarse a su oposición, aunque finalmente cedió, ya que creía en la importancia de una educación sólida, aunque no se lo esperaba de una mujer.
Al cumplir los dieciocho, accedió a la Universidad de Cambridge. Afortunadamente, había nacido en el seno de una familia acomodada, ya que varias generaciones de sus antepasados se habían dedicado a la banca y nunca tuvo que enfrentarse a problemas económicos. En 1941 se graduó en Ciencias Naturales y gracias a su entusiasmo y a las buenas acreditaciones académicas accedió a una beca para iniciar el doctorado. Sin embargo, Inglaterra se vio inmersa en la Segunda Guerra Mundial. La Asociación Británica para la Utilización del Carbón contrató a Rosalind para estudiar su composición química. Sus resultados, además de contribuir al esfuerzo bélico de su país, le sirvieron para defender su tesis doctoral.
La siguiente etapa de la carrera profesional de Rosalind Franklin se desarrolló en Francia. En el Laboratorio Central de Servicios Químicos del Estado de París encontró, en 1947, un grupo de trabajo mucho más abierto y menos hostil con las mujeres del que había conocido hasta entonces. Allí, se familiarizó con la técnica de difracción de rayos X, de la que se convertiría en toda una experta. La estancia en París fue un periodo de felicidad para Franklin. Con veintisiete años descubrió su pasión por viajar y desarrolló un gran amor por Francia.
La sabiduría y experiencia adquirida la convirtieron en una reputada cristalógrafa y con la ayuda de una beca, ingresó en la Universidad de King’s College en Londres, donde conseguiría el mayor logro de su carrera. Allí redirigió sus estudios hacia el campo de la estructura del ADN y en 1952 consiguió obtener las fotos más nítidas de la estructura completa del ADN que se habían hecho hasta el momento, además, estableció que sus moléculas se organizaban de forma helicoidal.
Lamentablemente, su aportación nunca fue reconocida porque James Watson y Francis Crick, otros colegas que trabajaban en la misma línea en el Laboratorio Cavendish, emplearon esas imágenes y parte de sus deducciones para publicar un artículo en 1953 donde se revela la deseada estructura del ADN, un polímero de doble hélice. Diez años más tarde, fueron galardonados con el premio Nobel de Medicina.
Decepcionada y algo desilusionada, tras la publicación de los resultados de Watson y Crick, Rosalind Franklin abandonó el King’s College, aunque no sus trabajos de investigación.
En el Birckbeck College, enfocó ahora sus esfuerzos hacia el campo de la virología, donde también realizó contribuciones decisivas trabajando sobre la estructura molecular de virus como el del mosaico del tabaco o el de la polio. Sus descubrimientos todavía se tienen en cuenta por los investigadores actuales.
Posiblemente debido a la sobreexposición a la radiación con la que trabajó toda su vida, Rosalind fue diagnosticada con cáncer de ovarios. Después de un tratamiento todavía experimental, falleció el 16 de abril de 1956.
BIBLIOGRAFÍA
National Geographic Rosalind Franklin, la mujer que descubrió la estructura del ADN
Biografía en texto y vídeo realizada por: Sofía García Sánchez, Jimena Espinosa Gimeno y Aitana Sanz Martín del IES Pinar de la Rubia (Valladolid).
Tutora: Noelia Muñoz Gallego
